Antecedentes del viaje

El primer contacto con el camino fué en abril, con mi esposa y mi hija intentamos la experiencia. Disponíamos de siete dias, así que empezamos en Roncesvalles y llegamos a Logroño.

Tuvimos un tiempo estupendo, sólo un día lloviznó un poquillo, muchísima gente, albergues llenos, incluso en Zubiri no pudimos quedar y tuvimos que ir hasta Pamplona, cambiando un poco los planes iniciales. El primer dia llevamos las mochilas, a partir de Pamplona las llevó el servicio de transporte de mochilas.

La experiencia fué inmejorable, aparte de lo de Zubiri, la gente encantadora, muy buen rollo, nacionales y extranjeros hasta australianas, me sorprendió y me volvió a recordar mi asignatura pendiente, el inglés, hice lo que pude y empecé algunas conversaciones que acababan continuando con mi esposa o mi hija, que ellas si que saben.

Así que esperaba regresar a continuar desde donde la habíamos dejado.

Nuevos planes.

Previo permiso de mi esposa y viendo que sigo sin trabajo, le planteo la posibilidad de hacer el camino completo y partiendo de Sant Jean Pied de Port, y posiblemente sólo, acepta y empiezo a preparar las cosas para hacerlo mediados septiembre o octubre.

Durante los primeros 15 dias, viajaré con mi amigo Enrique. Él como tiene trabajo tendrá que regresar antes de terminar el viaje.

Planificando el viaje.

En principio elegimos el día 1 de octubre para iniciar el viaje.

En primer lugar tenemos el desplazamiento en avión, con Vueling hasta Barcelona (no hay otra opción, porque ir hasta Pamplona en avión, con escala incluida, encarece mucho el viaje).

Ya en el aeropuerto de El Prat, cercanias hasta la estación de Sants.

Renfe hasta Pamplona, se recomienda hacer la reserva por internet porque es más económica.

Autobus hasta Saint Jean Pied de Port. Para el horario de autobuses he tenido que contactar con el Ayuntamiento de Pamplona. Autobuses ALSA.

Reservamos un albergue en Saint Jean, no sea que al llegar a la hora que lo haremos, no encontremos sitio para dormir. Para reservas, sólo se permite en albergues privados, los públicos no lo hacen. Así después de ver en la guia las diferentes opciones,: el primero que miro parece que está completo y el segundo "Beilari" aceptan (no se que manía tienen con la cena, ya veremos).

Ya está casi todo a punto reservas, mochila, equipo y muchas ganas de empezar, aunque siempre existe una cierta incertidumbre.

Salimos de Menorca bastante puntuales, en el aeropuerto vemos algunos "caminadores" conocidos dicen que van a hacer una ruta por los picos de Europa, interesante.

En Barcelona cogemos el tren, puntualísimo, a las 12.00h y a las 16.06h  llegamos a Pamplona, pillamos el autobus para ir a la estación y ya empezamos a ver a peregrinos, hablamos con algunos y al final hacemos más amistad con una chica que viene de Barcelona, aunque habla castellano, va sola, a Roncesvalles y si se lo hubiera propuesto tal vez se apunta a Saint Jean ... pero no lo hago, no sea que su ritmo no sea el nuestro y la dejemos atrás o nos retrase la marxa.

A las cinco y media tomamos el autobus y a eso de las siete, antes de la hora prevista, llegamos a Saint Jean Pied de Port, íbamos sentados casi al lado de dos nórdicas, pero no ligamos, son pareja. Les hago una foto y ellas a nosotros y rumbo al albergue. Está en una calle con una buena pendiente, vemos a algunos que buscan albergues, una Soriana, unos mexicanos y otros que no recuerdo. Encontramos el albergue, está completo, y nos dicen que para la famosa "cena" tendremos que esperar unos minutos porque hay un grupo que viene de Francia que se han retrasado algo.

El resto de pelegrinos siguen buscando albergue y nosotros nos damos un garbeo por las inmediaciones . Vamos al centro de información de pelegrinos, muy bien montado, nos informan de las etapas, sobre todo de la de mañana, hay otro alojamiento a ocho kilómetros y después nada hasta Roncesvalles.

Vamos al albergue y se esta preparando ya la "cena", han llegado los que faltaban y nos disponemos en el comedor, todos al rededor de una mesa, unos veintitantos de varios paises, Canadá, Alemania, Holanda, Inglaterra, Francia, España, Estados Unidos. El anfitrión pide si todos dominamos el inglés y hay algunos que no (franceses y españoles) . Para simplificar, empezamos con un juego de pasar una pelota imaginaria de uno a otro, el que la recoge dice quien es  y se define un poco, más tarde, sigue el juego y vamos diciendo el motivo del camino, etc, etc. no está mal para romper el hielo pero un poco ceremonioso. La cena bien, abundante (como come el frances..) y como habla el holandés, el canadiense de mi lado sabe algo de castellano y nos defendemos, acabamos algo tarde y a dormir, la habitación bien sin nada a resaltar.

A la mañana siguiente el desayuno, algo pobre y el bocata que nos tenemos que llevar (tortilla).

Empezamos el camino, el tiempo bien, encontramos a los pelegrino de ayer; finalmente encontraron albergue y estuvieron bien acomodados (y más barato que el nuestro), empezamos el ascenso, los canarios con bicicleta "jo" y empezamos a subir una buena rampa, a los ocho kilómetros paramos tomamos algo, pasan la pareja de canarios con las bicis, no se como lo hacen pero sufren. Continuamos la ascención, paisajes impresionantes y subimos, subimos, el grupo de coreanas ventilando los pies, subimos, tengo que pararme que me duele creo que el cuadriceps derecho. Paro como algo, sigo subiendo al rato ya me duelen los dos, aguanto y en un repecho veo un lugar de descanso, paramos intentamos comer el bocata, cuatro bocados y acaba en el cubo de la basura, aviso para futuros caminantes vale la pena comprar el bocata en el albergue de los ocho kilómetros. Y seguimos subiendo ya algo mejor, aminorando el paso, siguen las vistas, porque el camino en si, es una pista asfaltada y pelada, aparte de corderos no se ve nada más, después de bastantes kilómetros de ascención llegamos a la parte más alta, el Collado Lepoeder (1430 mts) una fuente el camino, se hace más agradable, ya sólo nos quedan 3 o 4 km. pero ahora, ya no subimos¡¡ pero hay una pendiente que hay que bajarla haciendo eses y con cuidado, que entre el cansancio acumulado y la fuerte pendiente, hay que ir con cuidado. Poco despúes ya vemos Roncesvalles y llegamos por la parte de atras, directo al albergue. La otra vez que estuve no hubo sitio en este albergue y fuimos a otro que hay habilitado en otro edificio, estuvimos bién, pero este es mucho mejor, más grande, impecable.

 

Dormimos bien y nos levantamos sobre las seis y media, tomamos un café una pasta y rumbo a Zubiri. Camino sinuoso sube y baja, pasamos por Burguete, Aoitz  pueblecitos bonitos, alto el Erro  y despues de una buena pendiente Zubiri. Esta vez si que encontramos albergue, lo digo por que en la anterior ocasión que estuve con mi esposa e hija, era Semana Santa, había una muchedumbre y nos fue imposible encontrar sitio para dormir, finalmente optamos por transladarnos a Pamplona  y saltarnos una etapa.

Esta etapa es durilla, pero después de la primera no lo parece tanto, son 22 Km  muy bonito el paisaje y las vistas, los navarros encantadores y los compañeros de peregrinaje una pasada.

Quedamos en el albergue Zaldiko, bien, el baño pequeño pero limpio, una habitación con ocho literas. Nos encontramos con la Soriana, va sola es simpática  y quedamos hablando de las etapas que quedan, también nos entendemos con dos canadienses que se interesan por Menorca. Aparte que nos asustamos cuando empezábamos a dormir por los super-ronquidos de uno de los  canadienses, que terminó por despertarse el mismo y después de estar un rato sentado lo volvió a intentar y esta vez si, pudimos dormir todos.